Armando de la Garza
Michoacán – En una reciente muestra de orgullo por las tradiciones que definen la identidad del estado, el Secretario de Turismo de Michoacán, Roberto Monroy García, puso los reflectores sobre uno de los platillos más emblemáticos y queridos por los michoacanos: los tacos de cabeza de res, originarios de Ciudad Hidalgo.
El funcionario destacó que este manjar no solo es un referente de la región, sino un pilar fundamental que enriquece la amplísima gastronomía michoacana, la cual ha llevado al estado a ser reconocido a nivel mundial como “El Alma de México”.

Un sabor con historia y tradición
Los tacos de cabeza de Ciudad Hidalgo se han ganado una reputación legendaria por su minucioso proceso de preparación. La técnica tradicional, que implica una cocción lenta para lograr una suavidad inigualable en la carne, ha sido transmitida de generación en generación, convirtiéndose en un sello distintivo de los maestros taqueros de la zona.
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Hablar de la gastronomía michoacana es hablar de historia, de manos que trabajan con amor y de ingredientes que nos dan identidad. Los tacos de cabeza de Ciudad Hidalgo son un ejemplo perfecto de cómo una tradición local se convierte en un imperdible para cualquier visitante”, señaló el Secretario Monroy.
Michoacán, el Alma de México
El reconocimiento de Monroy García refuerza la estrategia del gobierno estatal para promover a Michoacán no solo por sus paisajes naturales y su arquitectura colonial, sino como el destino gastronómico por excelencia del país.

La cocina michoacana, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO, encuentra en platillos como estos tacos una representación viva de la cultura popular. La combinación de la carne de cabeza bien seleccionada, servida en tortillas recién hechas, con salsas que varían desde lo picoso hasta lo aromático, es, según el Secretario, una experiencia sensorial que resume el espíritu del estado.
Una invitación al paladar
El titular de Turismo extendió una invitación a los habitantes y visitantes para explorar los mercados y puestos tradicionales de Ciudad Hidalgo, donde el olor a leña y carne cocinada a fuego lento aguarda para ofrecer un bocado de auténtica tradición michoacana.
Con estas declaraciones, Roberto Monroy reafirma que en Michoacán, cada platillo cuenta una historia y cada bocado es una invitación a descubrir por qué el estado continúa siendo, con orgullo, El Alma de México.

