Tráfico aeroportuario en México cae 2.46%; los destinos de playa pierden altura
Por Armando de la Garza
OMA despega por el nearshoring, mientras ASUR y GAP arrastran al sector
Menos pasajeros, pero no en todos los aeropuertos: la aviación mexicana vuela a dos velocidades
El tráfico de pasajeros en los aeropuertos privados de México perdió altura entre enero y julio de 2026. ASUR, GAP y OMA movilizaron conjuntamente 76.9 millones de viajeros, 2.46% menos que los 78.9 millones registrados en el mismo periodo de 2025. La contracción equivale a casi 1.95 millones de pasajeros y revela un desempeño desigual, más complejo que una caída generalizada de la demanda.
Armando de la Garza, Director General de México Extraordinario señalo que La debilidad del tráfico internacional también aparece en las cifras del INEGI:

En mayo de 2026, la llegada de turistas extranjeros por vía aérea cayó 7.5% anual, al pasar de 1.68 millones a 1.55 millones de viajeros. El dato refuerza las señales de enfriamiento observadas en varios de los principales destinos vacacionales del país.
GAP registró el mayor retroceso, de 4.5%, seguido por ASUR, con una disminución de 2.7%. OMA fue la excepción: su tráfico aumentó 2.6%, impulsado principalmente por la actividad internacional de Monterrey, donde los pasajeros crecieron 11.3%. Este resultado apunta a que los viajes de negocios vinculados con el nearshoring conservan mayor fortaleza que algunos mercados turísticos.
En ASUR, la debilidad provino del tráfico internacional, particularmente del mercado estadounidense, fundamental para Cancún. Aunque la ruta Toronto-Cancún mostró avances, las conexiones desde Dallas/Fort Worth y Houston continuaron retrocediendo. El crecimiento doméstico ofreció cierto alivio, posiblemente favorecido por el regreso gradual de aviones afectados por las revisiones de motores Pratt & Whitney, pero no alcanzó para revertir la caída acumulada.
GAP presenta la fotografía más contradictoria. Durante julio, Guadalajara, Tijuana reportaron aumentos en su tráfico total; sin embargo, en el segmento internacional persistieron fuertes retrocesos en destinos turísticos: Puerto Vallarta, 29.8%. Guadalajara y Tijuana, en cambio, avanzaron 15.2% y 12.7%, respectivamente.
Los datos muestran una aviación mexicana a dos velocidades. Los aeropuertos asociados con centros industriales, actividad fronteriza y viajes de negocios mantienen dinamismo, mientras varios destinos de playa enfrentan una pérdida considerable de pasajeros internacionales.
La recuperación de aeronaves puede mejorar la oferta nacional, pero no resuelve el problema central: la dependencia del turismo estadounidense y la vulnerabilidad de los destinos vacacionales ante cambios en la demanda.
Más que un simple tropiezo estadístico, la reducción del tráfico plantea una advertencia para el sector turístico. Si la conectividad crece donde hay industria, pero se debilita donde domina el turismo, México deberá revisar no solamente su capacidad aeroportuaria, sino también la competitividad, promoción y accesibilidad de sus destinos de playa.

