Armando de la Garza
La estrategia de elevar tarifas de forma desmedida resultó contraproducente; hoteleros ahora buscan rescatar la temporada con ajustes de último minuto.
Guadalajara, Jalisco – A solo 10 días de que el balón ruede en la Copa Mundial de la FIFA 2026, la realidad en Guadalajara ha golpeado con fuerza las expectativas del sector turístico. Lo que se proyectaba como un lleno total ha derivado en una ocupación hotelera estancada en apenas un 30%, una cifra que ha encendido las alarmas entre los prestadores de servicios de la capital jalisciense.

El error de la “especulación tarifaria”
El desplome en las expectativas no es casualidad. Durante los primeros meses de 2026, diversos establecimientos optaron por una agresiva estrategia de precios, elevando sus tarifas hasta un 1,000% por encima de su valor habitual.
Habitaciones que solían cotizarse en dos mil pesos llegaron a superar los 26 mil pesos por noche, bajo la premisa de una demanda internacional que terminó por buscar alternativas más competitivas, principalmente en las sedes de Estados Unidos.

Armando de la Garza, Director General de “Destinos Increíbles” y “México Extraordinario”, advirtió que este escenario era previsible. “Se veía venir”, señaló el experto, al explicar que la inflación desmedida en los costos de hospedaje provocó que muchos aficionados internacionales prefirieran dirigir sus presupuestos hacia sedes con partidos de mayor perfil o mejores condiciones de costo-beneficio en el extranjero.
¿Cambio de estrategia o “dejar de soñar”?
Ante el panorama actual, los hoteleros se ven obligados a “rematar” sus habitaciones, implementando descuentos significativos para intentar alcanzar al menos el 70% de ocupación antes del silbatazo inicial.
Sin embargo, para De la Garza, la lección es clara y urgente para la industria:
La hotelería debería voltear hacia el mercado mexicano y dejar de soñar con una ocupación basada únicamente en el turismo internacional de alto poder adquisitivo que decidió no venir. El mercado local es ahora el pilar fundamental para salvar la temporada”.
El panorama en México
Guadalajara no es la única ciudad que enfrenta retos. En Ciudad de México y Monterrey, el comportamiento ha sido similar, con un ritmo de reservas más lento de lo que los modelos predictivos indicaban a inicios de año.
Aunque las autoridades insisten en que la hospitalidad mexicana será el factor clave para el éxito del evento, el sector privado admite que la percepción de precios elevados y la incertidumbre en el calendario han jugado un papel determinante en el comportamiento de los visitantes.
Para los próximos días, la apuesta de la industria hotelera será ajustar sus tarifas a la realidad del mercado nacional, buscando que el aficionado local llene los espacios que el turista extranjero prefirió evitar ante la especulación.

