Por: Armando de la Garza / México Extraordinario
PARRAS DE LA FUENTE, Coahuila. — En el corazón del desierto coahuilense surge un oasis que desafía al clima y celebra la vida: Parras de la Fuente.
Este Pueblo Mágico no solo es la cuna de la vitivinicultura en América, sino que se ha consolidado como el epicentro del enoturismo en el norte de México, ofreciendo a los visitantes una experiencia sensorial que combina historia, tradición y el inconfundible aroma de la uva.
Caminar por Parras es sumergirse en un viaje a través del tiempo. Sus acequias, que aún transportan agua cristalina de los manantiales, alimentan los viñedos que dan vida a etiquetas premiadas internacionalmente.
La atmósfera del lugar, marcada por sus casonas antiguas y el verdor de los nogales, es el preámbulo perfecto para una cata bajo el sol de la tarde.
El Legado de la Vid
La relevancia de Parras no es casualidad. Es el hogar de la bodega más antigua del continente, Casa Madero, fundada en 1597. Sin embargo, el destino ha evolucionado más allá de sus raíces históricas para integrar una oferta moderna y diversa que incluye:
Recorridos Personalizados: Desde visitas a grandes casas productoras hasta bodegas boutique que ofrecen procesos artesanales.
Gastronomía de Maridaje: Restaurantes que fusionan la cocina regional (como el asado de puerco y los cortes de carne) con el vino local.
Turismo de Romance: Parras se ha convertido en el escenario predilecto para bodas de destino, aprovechando sus espectaculares paisajes de viñedos.
Más que Vino: Una Identidad Cultural
El secretario de Turismo y Desarrollo de Pueblos Mágicos ha destacado en diversas ocasiones que el enoturismo en Parras no se limita a la degustación. Se trata de una experiencia integral que incluye hospedaje en hoteles boutique de alto nivel, paseos en carreta y la visita a la emblemática Capilla de Santo Madero, situada en lo alto del Cerro del Sombreretillo, que ofrece la mejor vista del valle vinícola.
“Parras de la Fuente representa el espíritu resiliente de Coahuila. Aquí, el desierto florece en cada copa, y cada vendimia es una celebración del esfuerzo humano y la generosidad de la tierra”, señala la crónica de México Extraordinario.
¿Qué esperar en tu visita?
Cata Dirigida: Sommeliers locales guían la degustación de varietales como Shiraz, Cabernet Sauvignon y Merlot.
Paseos por Cavas: Descubre el silencio y la frescura de los sótanos donde el vino reposa en barricas de roble.
Temporada de Vendimia: Entre julio y agosto, el pueblo se viste de fiesta con la tradicional pisa de uvas y eventos culturales.
Parras de la Fuente sigue demostrando por qué es un destino fascinante. No es solo un lugar para beber vino; es un destino para entender el alma de una tierra que, entre vides y desierto, ha aprendido a embotellar su historia.
En Parras de la Fuente, el ecosistema vitivinícola está compuesto por una mezcla de bodegas históricas de gran escala y proyectos boutique de alta calidad.
Aquí tienes los nombres de las bodegas más destacadas de la región de Parras de la Fuente Coahuila:

Casa Madero:La más emblemática por ser la bodega más antigua de América (fundada en 1597).

Don Leo: Ubicada en el Valle del Tunal, es una de las bodegas con viñedos a mayor altura en el mundo.

Rivero González: Una bodega de carácter familiar que ha ganado gran prestigio por sus procesos artesanales y atención personalizada.

Parvada: No es solo un viñedo, es un complejo turístico para vivirlo y disfrutar de una excelente Gastronomia
Vinos Segovia: Un proyecto de tradición local muy arraigado en la comunidad de Parras.

Hacienda Perote: Una bodega que combina la producción de vino y sotol con una arquitectura histórica impresionante.

Las Pudencianas: Enfocada en ofrecer experiencias de cata guiada y recorridos íntimos.
Estas bodegas ofrecen desde recorridos por cavas subterráneas hasta degustaciones guiadas de varietales como Shiraz, Cabernet Sauvignon y Merlot.
Armando de la Garza — Corresponsal de México Extraordinario

